¡Elimina las impurezas de tu piel con un solo producto!
La exfoliación elimina las células muertas que obstruyen los poros, favoreciendo la regeneración celular y permitiendo que otros productos hidratantes penetren eficazmente, logrando una piel más lisa y luminosa.
Se recomienda aplicar con movimientos circulares ascendentes sobre la piel húmeda durante el baño, enfocándose en zonas de mayor aspereza como codos y rodillas, para luego retirar con abundante agua.
La granulometría del exfoliante está diseñada para ser efectiva sin ser abrasiva. No obstante, se recomienda un uso moderado (1-2 veces por semana) para permitir que la barrera cutánea se mantenga saludable.
La exfoliación física elimina los queratinocitos muertos acumulados en el estrato córneo, lo cual no solo mejora la textura superficial sino que optimiza la permeabilidad de la piel para la absorción posterior de agentes hidratantes y activos lipídicos.
Se debe aplicar sobre la piel húmeda mediante movimientos circulares ascendentes, aplicando una presión moderada que active la microcirculación periférica, enfocándose en zonas de queratinización intensa como codos, rodillas y talones, evitando áreas con irritación.