Es ideal para difuminar rubor o contorno en crema.
La magia está en la densidad extrema de sus miles de fibras sintéticas. Al dar toquesitos repetidos, la brocha rompe las partículas oleosas de las cremas y las asienta firmemente en el cutis, eliminando el exceso de brillo y transformando la textura húmeda en un acabado liso, aterciopelado y mate de alta duración.
¡Para nada! Las brochas tradicionales rayan o levantan la base porque se usan arrastrando el producto. Las cerdas de la brocha individual mini son tan ultra suaves y compactas que están diseñadas para trabajar con la técnica de rebote (toques); el producto en crema se fusiona encima de tu base sin alterarla ni crear parches.
Ese es el mayor temor con los productos húmedos, pero nuestras cerdas premium de Nylon no tienen porosidad interna. A diferencia de las esponjas, la crema se queda retenida únicamente en las puntas exteriores y se transfiere por completo a tu piel, logrando que ahorres mucho maquillaje.
La esponja húmeda aporta agua, diluye el maquillaje y da un acabado satinado de cobertura ligera. La brocha kabuki mantiene la concentración pura del pigmento de tus cremas, logrando esa cobertura alta profesional que tapa imperfecciones de inmediato con un control absoluto del difuminado.